En el mercado asegurador venezolano actual, muchas pólizas pueden pagarse tanto en dólares como en bolívares. A primera vista, esto parece solo una facilidad de pago. Pero en realidad, puede tener un impacto importante al momento de un siniestro.
La pregunta no debería ser únicamente: “¿En qué moneda puedo pagar la póliza?” La verdadera pregunta es: “¿En qué moneda me van a indemnizar si ocurre un siniestro?”
La SUDEASEG ha señalado que las operaciones derivadas de los contratos de seguro, incluyendo el pago de primas e indemnizaciones, deben regirse por el tipo de cambio de referencia del Banco Central de Venezuela, según corresponda a la operación.
Esto es especialmente relevante en pólizas de automóvil, patrimoniales, comercios, industrias, equipos, maquinarias, transporte o responsabilidad civil, donde el costo real de reposición, reparación o reposición de bienes suele estar altamente vinculado al dólar.
El punto crítico es este: si pagas una póliza en bolívares, es posible que la indemnización también se liquide en bolívares, según las condiciones de la póliza, la forma de contratación y la moneda establecida para las obligaciones del contrato.
¿Dónde está el riesgo?
En la brecha cambiaria.
Si ocurre un siniestro y la indemnización se paga en bolívares, pero el bien que debes reparar, reponer o reconstruir tiene precios referenciados en dólares, puedes terminar recibiendo una indemnización que, en la práctica, no tenga el mismo poder de reposición que esperabas.
Por ejemplo: un vehículo, una maquinaria, una mercancía, un equipo electrónico o una reparación de infraestructura puede estar presupuestada en dólares, aunque la póliza haya sido pagada en bolívares. En ese escenario, cualquier diferencia entre el tipo de cambio utilizado para la indemnización y el costo real de mercado puede afectar directamente al asegurado.
Por eso, pagar en bolívares no necesariamente es incorrecto. Puede ser conveniente para algunas personas o empresas por flujo de caja, disponibilidad bancaria o facilidad operativa. Pero debe ser una decisión consciente, no automática.
Antes de contratar o renovar una póliza, conviene revisar tres puntos clave:
1. La moneda en la que está expresada la suma asegurada. No basta con ver un monto alto. Hay que entender si está en dólares, bolívares o referenciado a una tasa específica.
2. La moneda en la que se está pagando la prima. La facilidad de pago no debe ocultar las consecuencias al momento del siniestro.
3. La moneda en la que se liquidaría la indemnización. Este es el punto más importante. Lo barato o cómodo al pagar puede convertirse en un problema cuando necesitas recuperar tu patrimonio.
En seguros de salud, esta discusión puede tener ciertos matices porque muchas veces el foco está en cartas avales, clínicas afiliadas o costos médicos. Pero en seguros patrimoniales y de automóvil, la moneda de pago y la moneda de indemnización pueden marcar una diferencia enorme.
En Venezuela, asegurar no es solo contratar una póliza. Es entender cómo esa póliza va a responder cuando realmente la necesites.
La recomendación es clara: antes de pagar en bolívares o en dólares, consulta con tu asesor de seguros cómo se manejaría una indemnización en caso de siniestro.
Porque el verdadero valor de una póliza no está únicamente en cuánto pagas, sino en cuánto puede ayudarte a recuperar cuando ocurre una pérdida.
En Atina Corretaje de Seguros ayudamos a personas y empresas a revisar sus pólizas con criterio técnico, entendiendo no solo la prima, sino también las condiciones, la moneda, la indemnización y los riesgos reales detrás de cada decisión.
Antes de renovar o contratar tu seguro, asesórate. Una buena decisión hoy puede evitar una gran pérdida mañana.Escríbenos por WhatsApp al https://wa.me/584123161022 y te asesoramos.


