¿Entiendes realmente tu póliza de hogar o comercio u oficina?
Contratar un seguro para tu hogar, oficina o comercio parece sencillo hasta que llega el momento de leer una cotización. Edificación, contenido, suma asegurada, valor convenido, infraseguro, responsabilidad…
Contratar un seguro para tu hogar, oficina o comercio parece sencillo hasta que llega el momento de leer una cotización.
Edificación, contenido, suma asegurada, valor convenido, infraseguro, responsabilidad civil, deducible, depreciación…
Son términos comunes dentro de una póliza patrimonial, pero no necesariamente forman parte del lenguaje cotidiano de quien contrata un seguro. Por eso, más que preguntarte únicamente “¿cuánto cuesta la póliza?”, conviene entender tres cosas:
Qué estás asegurando, frente a qué riesgos estás protegido y bajo qué condiciones responderá el seguro si ocurre un siniestro.
Aquí te explicamos algunos de los conceptos más importantes.
¿Qué es una póliza combinada?
Una póliza combinada reúne diferentes coberturas dentro de un mismo contrato para proteger un inmueble y los bienes que se encuentran dentro de él.Puede utilizarse para asegurar viviendas, apartamentos, oficinas, locales comerciales, consultorios o pequeñas y medianas empresas.
Dependiendo del producto, puede incluir protección frente a incendio, daños por agua, terremoto, robo, rotura de vidrios, responsabilidad civil y otros riesgos.
Pero hay algo importante:
Una póliza combinada no significa que absolutamente todo esté cubierto.Cada cobertura puede tener límites, deducibles, exclusiones y condiciones particulares.
Primero: ¿qué estás asegurando?
Edificación
Corresponde a la estructura física del inmueble: paredes, techos, pisos, instalaciones, puertas y otros elementos incorporados permanentemente a la propiedad.
Contenido
Son los bienes que se encuentran dentro del inmueble.En una vivienda pueden ser muebles, electrodomésticos, equipos electrónicos y efectos personales.En un comercio pueden incluir mobiliario, computadoras, maquinaria, inventario y existencias.
Una forma sencilla de diferenciar ambos conceptos es imaginar que vacías completamente el inmueble:lo que permanece forma parte de la edificación; lo que puedes retirar corresponde generalmente al contenido.
Existencias
Son los productos, mercancías o inventarios destinados a la venta o utilizados dentro de la actividad comercial.
Mejoras o bienhechurías
Si utilizas un inmueble alquilado y realizaste remodelaciones, instalaciones o adaptaciones importantes, esas inversiones también pueden tener un valor asegurable.
¿Qué riesgos puede cubrir una póliza?
Las coberturas varían entre productos, pero algunas de las más habituales son:
- Incendio y explosión.
- Daños por agua.
- Inundación.
- Terremoto y deslave.
- Robo, asalto o atraco.
- Rotura de vidrios.
- Daños maliciosos.
- Motín y disturbios.
- Daños a equipos o instalaciones.
Aquí hay un punto importante: términos que parecen similares no necesariamente significan lo mismo dentro de un contrato.Por ejemplo, robo y hurto pueden tener tratamientos diferentes, al igual que daños por agua e inundación.
Por eso nunca conviene asumir una cobertura sin revisar cómo está definida en la póliza.
Responsabilidad Civil: proteger también frente a daños a terceros
Una póliza patrimonial no solamente puede proteger tus bienes.También puede ayudarte cuando accidentalmente causas daños a terceros.
Imagina que una tubería de tu apartamento se rompe y ocasiona daños al inmueble ubicado debajo, o que dentro de un comercio ocurre un accidente que afecta a un cliente.
La Responsabilidad Civil puede responder en determinadas circunstancias, dentro de los límites y condiciones contratados.
Es una cobertura que merece especial atención al evaluar una póliza de hogar o comercio.
El glosario que deberías conocer
Suma asegurada
Es el monto establecido como límite para determinado bien o cobertura.
Pero atención:la suma asegurada no significa que recibirás automáticamente ese monto ante cualquier siniestro.La indemnización dependerá del daño ocurrido y de las condiciones de la póliza.
Prima
Es el precio que pagas por el seguro.Por eso, comparar dos pólizas únicamente por su prima puede ser engañoso.Hay que revisar también cuánto estás asegurando, cuáles riesgos están incluidos y bajo qué condiciones.
Deducible
Es la parte del siniestro que queda a cargo del asegurado.Puede expresarse mediante un monto fijo, un porcentaje o una combinación de ambos. Por ejemplo: la mayoría de pólizas en Venezuela tienen un 2% de la suma asegurada para terremotos.
Indemnización
Es el monto reconocido por la aseguradora luego de evaluar un siniestro cubierto y aplicar las condiciones del contrato.No es necesariamente igual a la suma asegurada.
Valor de reposición o valor a nuevo
Hace referencia, según las condiciones de cada póliza, al costo de reemplazar un bien por otro similar.Es especialmente relevante para mobiliario, electrodomésticos, maquinaria y equipos.
Depreciación
Representa la pérdida de valor de un bien producto de su antigüedad, uso, desgaste u obsolescencia.Algunas pólizas pueden aplicarla al momento de calcular una indemnización y otras pueden contemplar modalidades diferentes de valoración.
Valor convenido
Es un valor previamente establecido bajo las condiciones acordadas en la póliza.Cuando encuentres este término en una propuesta, vale la pena preguntar exactamente cómo funciona, porque puede influir en la forma en que se calcula una indemnización.
Infraseguro: uno de los conceptos más importantes
Existe infraseguro cuando un bien se asegura por un monto inferior a su verdadero valor asegurable.
Supongamos que una propiedad debería asegurarse por USD 200.000, pero la suma asegurada contratada es de USD 100.000.
En determinadas pólizas, esa diferencia podría afectar la indemnización ante un siniestro.
Aquí aparece otro concepto importante:
Regla proporcional
Si solamente aseguraste una parte del valor real del bien, algunas pólizas pueden reconocer esa misma proporción del daño.
Por eso una suma asegurada baja no necesariamente significa solamente “tener menos cobertura”.Puede también influir en cómo se calcula una pérdida parcial.
Sublímites y exclusiones
Una póliza puede tener una suma asegurada general elevada, pero ciertas coberturas pueden tener montos máximos inferiores.Esos límites particulares se conocen como sublímites.
También están las exclusiones, que establecen situaciones, bienes o eventos que la póliza no cubre.Por eso es tan importante leer qué está cubierto como entender qué no lo está.
¿Cómo calcular el valor de una propiedad?
Un error frecuente es pensar que el valor asegurado siempre debe ser igual al precio de venta del inmueble.
En muchos seguros patrimoniales, lo relevante para la edificación es el valor de reconstrucción.Una referencia básica puede ser:
Metros cuadrados de construcción × costo estimado de construcción por m².
Por ejemplo:
200 m² × USD 800 por m² = USD 160.000 de valor estimado de reconstrucción.
Cada propiedad tiene características particulares, por lo que este cálculo debe analizarse cuidadosamente.
En un comercio hay que ir un paso más allá
En una empresa no suele existir un único valor.
El patrimonio puede dividirse entre:
- Edificación.
- Mobiliario.
- Maquinaria.
- Equipos electrónicos.
- Existencias.
- Mejoras e instalaciones.
Por eso decir simplemente “quiero asegurar mi negocio por USD 100.000” no necesariamente es suficiente.Hay que entender cómo está compuesto ese valor.
No compares solamente precios
Cuando recibas dos propuestas para asegurar tu hogar o comercio, compara también:
- Sumas aseguradas.
- Edificación y contenido.
- Coberturas incluidas.
- Deducibles.
- Responsabilidad Civil.
- Sublímites.
- Exclusiones.
- Condiciones de infraseguro.
- Forma de valoración de los bienes.
Una diferencia pequeña en precio puede esconder una diferencia considerable en protección.
Antes de contratar, haz estas preguntas
- ¿Cuál es el valor que realmente debería asegurar?
- ¿Estoy protegiendo edificación, contenido o ambos?
- ¿Qué riesgos están expresamente cubiertos?
- ¿Qué deducibles y sublímites existen?
- ¿Cómo funciona el infraseguro?
- ¿Cómo se valorarán mis bienes ante un siniestro?
Si puedes responder estas preguntas, probablemente entenderás mucho mejor lo que estás contratando.
En Atina creemos que contratar un seguro no debería consistir únicamente en escoger una suma asegurada y pagar una prima.
También implica entender qué estás protegiendo, cuánto estás protegiendo y bajo qué condiciones.Porque mientras mejor entiendes tu póliza, mejores decisiones puedes tomar para proteger tu patrimonio.Escríbenos por WhatsApp al https://wa.me/584123161022 y te asesoramos.


